Tarea 4
4. Adam
Smith. La riqueza de las naciones. (VÍDEO)
En esta
ocasión vamos a hablar del trabajo, del impulso de la economía de cualquier
pueblo. Todo comienza con realizar una tarea. Una tarea que se le puede asignar
a un cierto número de personas, pero que mejor si se divide la tarea para que
el sujeto se dedique a una parte especifica de la tarea. Ya que, si la persona
repite la tarea un sinfín de veces se llegara al punto en el que la tarea se
hace de manera mecanizada y con rapidez.
Y lo
anterior es importante porque estamos hablando de la necesidad del hombre de
cambiar su trabajo por otra cosa, como se hacia en la antigüedad llamado
trueque. Solo que ahora existen monedas que hacen la acción de una manera
“justa” y sirven como pago por un trabajo o cosa. Aunque el trabajo es la
medida real del valor en cambio de todos los bienes, generalmente no es la
medida por la cual se estima ese valor. El trabajo es un precio real y la
moneda es únicamente, el valor nominal.
Un hombre
debe vivir siempre de su trabajo, a su vez su salario debe por lo menos ser
suficiente para mantenerlo. Hay que tener en cuenta que los salarios son un
estimulo importante para la industria que como cada otra calidad humana, mejora
en proporción con el estimulo que recibe. Los beneficios dependen del aumento y
de la disminución de la riqueza. Esto es obvio, tal que si un país cuenta con
riquezas en abundancia existe una posibilidad alta de que se les pague
correctamente a todos los empleados, generando que estén satisfechos con la
paga y así las riquezas van en aumento.
Me atrevo
a afirmar con seguridad que la riqueza de un pueblo no está solo en los bienes
naturales con los que cuenta, sino también de su mismo pueblo. Si alimentas a
tu mano de trabajo se obtiene con certeza una producción excelente para ir
alimentando la riqueza y aumentarla.